Boda de Aida y Alex


Si amar es pecado en la cárcel pagaré, pero aún entre rejas nunca te olvidaré.
Te quise ayer, te quiero hoy, y si tú me dejas, siempre te querré, mi corazón.
Me iluminas cada mañana, coloreas todos mis días, por eso te dedico estas palabras, te quiero vida mía.
Nos besamos apasionadamente, nos abrazamos con ternura, nos acostamos con locura… pero por encima de todo, aseamos cogidos de la mano, porque nuestro amor nace del alma.

Fotógrafo Agustín David